Os toca a la mayoría de vosotros. Ya no hay más tiempo para dejar de existir, ni más años de soñar en casa de vuestros padres con que llegue el viernes para olvidaros de que existen los lunes. Os están robando el presente y el poco futuro que teníais. Os habéis convertido en unos zombies penosos. No os negaré que el panorama que os habéis encontrado es, cuanto menos, lamentable, pero eso no implica que haya que aceptarlo. Y vosotros habéis aceptado llevar una vida de niños. Habéis aceptado un sistema educativo tercermundista. Habéis tragado con un mercado laboral indigno de un país occidental. Y, lo peor, os vanagloriáis de todo ello. Vuestras ridículas discotecas, macrobotellones y estadios de fútbol, asequibles con vuestros patéticos sueldos mileuristas, os permiten seguir mirándoos al espejo sin que se os salten las lágrimas. Y cuando ni eso sirve, os dejáis manipular para arremeter contra la derecha, algo que ni tan siquiera sabéis lo que es.

El tiempo es lo único que os dejó una generación perdida en sus luchas inexistentes con el franquismo. Y tan mal lo hizo todo, que os compró con un puñado de dólares marcados. Pero ya queda muy poco. España se viene abajo y vosotros sois quienes lo vais a pagar.

Si queréis algo, os lo vais a tener que ganar con sudor, lágrimas y, probablemente, sangre. Si, por el contrario, preferís seguir llevando la vida indigna, pueril y lamentable que tenéis, adelante, entonces.

Iba a escribir sobre muros en Estados Unidos y Arabia Saudita, pero ha sido ver la campaña de las juventudes de Iniciativa per Catalunya y su lema “fóllate a la derecha” y ya sólo he podido escribir con rabia.

Da igual, dejadlo estar. Mañana es viernes.