Por fin está libre. Tras seis años de enclaustramiento en la selva Ingrid Betancourt ha sido liberada por el ejército colombiano. Un final feliz y felizmente irónico.

La familia de la secuestrada –sus hijos , Mélanie y Lorenzo, su ex-marido, su marido, su hermana Astrid- no han dejado de acusar al pobre Alvaro Uribe de ser un tipo de derechas despiadado e intransigente que, al negarse a plegarse a los terroristas totalitarios comunistas (Farcs), contribuía al sufrimiento de la secuestrada y familia. Lo han atacado, lo han señalado con el dedo acusador durante años y se han opuesto a toda intervención del ejército so pretexto o temor de que su madre resultara muerta en el curso de la operación.

Tanto lo han desautorizado que el intrépido Nicolás Sarkozy se dirigió de tú a tú al monsieur jefe de los terroristas desde el mismísimo palacio del Elíseo para suplicarle que fuera bueno por navidad. Estaba tan seguro de que la vía no era la de Uribe, es decir, vencer al terrorismo , derrotarlo, que se echó de amigo al Gorila Rojo a ver si entre gorilas rojos – que me perdonen los primates recién ascendidos a humanos- podían llegar a un apaño que les contentase a todos. Como la mediación gorilesca no dio resultado, La France ha mandado a unos diplomáticos con botas nuevas a la jungla a parlamentar directamente con los narco-terroristas, dejando de lado al presidente colombiano y gobierno.

Esta noche Nicolás ha felicitado efusivamente a Uribe y al éjército colombiano . No ha llegado al " un gran dirigente " de Bush ni ha reconocido su error. No. Los hijos de Ingrid le han dado las gracias al presidente francés. Han afirmado que sin él, Ingrid no estaría libre. Ahora resulta que todo ha sido un trabajo de equipo, un problema abordado desde múltiples ángulos. ¡Y yo que no lo había así! ¡Mecahis!

Lo mejor de la noche ha sido la contribución de los expertos. Han venido a decir que, como Uribe acaba de adelantar las elecciones en Colombia, la liberación de Ingrid hace de él un semi-héroe y ésta es el primer acto electoral de su campaña. Quiere esto decir que el malhadado Uribe, de derechas, no se olvide, es malo incluso cuando es bueno. Poquito han hablado de la política millonaria puesta en marcha por Bush y Uribe para incentivar las deserciones y arrepentimientos de los terroristas, de las labores de inteligencia para inflirtar la guerrilla y matar al jefe. Se extrañan los locutores parisinos de que los guerrilleros sean ahora tan malvados y poco queridos por la población, cuando al principio luchaban por la causa justa del pueblo, la igualdad y la libertad comunistas y bla, bla, bla….

Y así estamos, hermanos en esta noche de verano, presenciando cómo la pretendida superioridad moral de unos, las cobardías de otros y la firmeza de uno se trasviste y se mistifica en vivo y en directo.

Ingrid ya está libre. Ingrid escribió una carta a su madre desde su cautiverio. El terror está contado allí y éste no creo que se pueda manipular.

Gracias, señor Uribe, cómo necesitábamos ver que al terrorismo se le derrota y no se trapichea con él.